Al lateral se le suele juzgar por dos cosas: si le han ganado la espalda y si ha puesto algún centro. Las dos dependen mucho del partido. Un lateral puede no subir en noventa minutos porque su equipo va metido atrás, o pasarse la tarde arriba porque el rival no ataca. Lo que sigue son las cosas que se ven siempre, juegue como juegue su equipo.
1. El uno contra uno
Es lo primero que se le pide. No mires solo si le regatean: mira cómo espera. ¿Se tira al suelo o aguanta de pie? ¿Se queda a la distancia justa para que el extremo no tenga espacio para arrancar? ¿Lo lleva hacia la banda o le deja ir hacia dentro, hacia la portería? Un lateral que pierde un duelo pero lo manda hacia la línea ha hecho bien su trabajo.
2. El perfil y la orientación
Antes de que llegue el balón ya se ve si sabe defender: cuerpo de lado, mirando a la vez el balón y al jugador que le toca. El que se queda de cara al balón y pierde de vista a su extremo es el que acaba persiguiendo espaldas toda la tarde.
3. Cierre por dentro
- Cuando el balón está en la otra banda. ¿Cierra hacia el central o se queda abierto mirando?
- En los centros. ¿Ataca el segundo palo o deja solo al delantero que entra por detrás?
- Los avisos. Si habla con su central y con el extremo que tiene delante.
4. Ida y vuelta
Subir sube cualquiera; lo que cuenta es elegir cuándo y volver. Mira si se incorpora cuando su equipo tiene el balón asegurado o cuando le apetece, y qué hace cuando se pierde arriba: si es de los que vuelven a toda velocidad o de los que trotan mirando al árbitro. En alevines e infantiles es de lo que más se nota; en juveniles y Sénior, es lo que decide si se le puede pedir que suba.
5. El centro y el último pase
No cuentes centros: cuenta centros con intención. ¿Levanta la cabeza antes de centrar o la manda al área a ver qué pasa? ¿Sabe centrar raso al punto de penalti, o atrás, cuando el área está llena? Uno bueno de tres intentos dice más que siete al montón.
6. Con el balón desde atrás
Hoy casi todos los equipos sacan el balón jugado, y el lateral es la primera salida. Mira si se ofrece abierto y alto para recibir, si controla orientado hacia delante o se gira hacia su portería, y si, cuando le presionan contra la línea, tiene una solución o la pierde. Un lateral que no se atreve a recibir deja al central sin pase.
Cómo apuntarlo en el partido
No hace falta rellenar una ficha de veinte campos. Con una nota del 1 al 5 en cada apartado y una frase del momento que lo justifica, al acabar el partido ya tienes el informe:
Uno contra uno: 4 · aguanta de pie, siempre lo manda hacia fuera.
Perfil: 3 · bien de lado al principio, en la segunda parte mira solo el balón.
Cierre por dentro: 2 · no cierra en los centros desde la otra banda, el segundo gol vino por ahí.
Ida y vuelta: 4 · elige bien cuándo subir y vuelve siempre esprintando.
Centro: 3 · dos centros buenos atrás, el resto al montón.
Con el balón: 5 · se ofrece, controla hacia delante y no se asusta con la presión.
Y lo más importante: verlo más de una vez, si puede ser contra un extremo rápido y contra un equipo que no ataque. Con las notas de los dos partidos juntas sabrás qué lateral tienes. Si quieres ordenar el resto del informe, tienes la guía de cómo hacer un informe de ojeo, una plantilla de informe de jugador y la de qué mirar en un portero.
La ficha del lateral, en el móvil
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